EL CAMINO QUE PARECE DERECHO.

publicado en: Sergio Aquino, Uncategorized | 0

Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Proverbios 14:12
Todas las religiones descansan sobre dos pilares; primero, que es el hombre quien elige buscar a Dios, y segundo, que la salvación es por obras. Estos postulados no son aquellos que enseña la infalible Palabra de Dios.

En la óptica humana el hombre quiere y puede agradar a Dios mediante sacrificios y obras.
El problema de esta posición de los hombres que transitan por esta senda limpia que parece derecha, es que quien evalúa los actos y pesa los corazones en balanza, es Dios y no los hombres. En otras palabras, aquellos que se creen buenos, justos y dignos de salvación, son considerados por sus semejantes como hombres piadosos, solidarios y ejemplares. Ellos solo ven lo externo y no pueden ver el corazón, pero Dios sí.
Un gran ejemplo de un hombre piadoso, irreprensible y ejemplar que transitaba por esta senda limpia y recta que lleva al infierno, es el propio apóstol Pablo el cual se conoce en las escrituras primeramente por el nombre de Saulo de Tarso.
Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Filipenses 3: 4-6

Aunque Saulo de Tarso era irreprensible en sus propias justicias y actitud religiosa, aquello no lo hacía salvo. Recordemos que fue Saulo quien consintió en la muerte del primer mártir del cristianismo: Esteban.
Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Hechos 7:58

…y cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo mismo también estaba presente, y consentía en su muerte, y guardaba las ropas de los que le mataban” Hechos 22:20

Saulo de Tarso transitaba por la senda limpia, y pensando que agradaba a Dios matando cristianos, se hacía cada vez más deudor delante del Dios Santo. El entendía que caminaba por una senda derecha, pero su fin era camino de muerte. No olvidemos que Saulo era un fariseo. El fariseísmo era la facción más fundamentalista del judaísmo; ellos no solo defendían la ley, sino que agregaban mandamientos extra escriturales que imponían en los hombros de los hombres, y que ni ellos mismos podrían cumplir.


Los fariseos proyectaban santidad y piedad, pero el Señor Jesús cual Dios que conocía el corazón de ellos, los trata de hipócritas, en otras palabras, actuaban como religiosos, como personas bondadosas y buenas, pero en el justo juicio de Dios, se revela que no eran más que sepulcros blanqueados (Mateo 23:27). Así, los fariseos andaban por esta senda que les parecía derecha, pero su fin era camino de muerte.


El hombre natural, en especial los religiosos proyectan una imagen de individuos íntegros, piadosos y buenos, pero la biblia dice que su corazón está lejos de Dios. Ellos honran a Dios de labios, pero están muertos en sus propios delitos y pecados (Efesios 2:1). Ellos configuran el grupo de las personas buenas que dicen caminar por un camino derecho, pero Dios dice que el fin de esa senda, es muerte.


Recordemos que no necesariamente el “camino espacioso” que lleva a la perdición, como lo enseñó Cristo (Mateo 7: 13), se trata de vidas licenciosas y disolutas en aquellos pecados que el hombre hipócritamente condena, sino que esa senda cuya puerta es ancha, está llena de buenas obras y vidas religiosas que pretenden insolentemente sustituir el único y todo suficiente sacrificio del Señor Jesucristo en la cruz del Gólgota. Alguien dijo acertadamente: “el infierno está lleno de buenas personas”.


No hay algo más ofensivo a Dios, el que un “hombrecito” se sienta lo suficientemente bueno como para ser merecedor de entrar al cielo por sus propias obras.

Compartir en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *