EL CAMINO QUE PARECE DERECHO

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Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Proverbios 14:12


¿Cuál es el camino que al hombre le parece derecho?
Creo oportuno citar la experiencia del tristemente célebre Caín. Este hombre no muestra su inherente maldad hasta recién cuando mata a su hermano Abel. Hasta ese terrible episodio, Caín era un hombre que transitaba por un camino que a él le parecía derecho; era su trabajo, su esfuerzo y sus propias justicias las que lo llevaron a elevar aquel culto basado en las obras y en los méritos humanos, y que por cierto, Dios rechazo categóricamente.

Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová…pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Génesis 4:3.5

Para Caín su ofrenda le parecía ser el camino recto delante de Dios, no obstante, su fin era camino de muerte.
Las obras humanas nunca han sido bien recibidas por Dios, ya que atentan contra su principio de justicia para su propia gloria. Dios no comparte su gloria, de manera que para glorificar a Dios, solo nos resta contemplar su amor, su gracia y su misericordia que se extiende a nosotros de manera incondicional.
Las escrituras son un verdadero compendio que revela a Dios todopoderoso y su obra en Cristo Jesús para su propia gloria. Si el hombre pudiese agradar a Dios mediante obras, entonces la gloria no sería enteramente de Dios, sino que existiría una coparticipación con la criatura. Eso no es lo que enseña la santa escritura.

Es tiempo de meditar conforme a la perspectiva de Dios y despojarnos de todo vestigio de religión que se quiere enquistar en nuestro corazón. Hay muchos que no son disolutos y que tienen vidas ordenadas dignas de admirar, y que transitan por un camino que parece derecho, pero su fin es camino de muerte. La religión católica, evangélica o las sectas; las corporaciones filantrópicas o altruistas, las sociedades de beneficencias, las damas de blanco, rojo o amarillo, la cruz roja, etc. etc. están llenas de personas que se creen “buenas” y que están arduamente trabajando para agradar a Dios, cual Caín, pero su fin es la condenación eterna.

Siempre cuando hablamos de la necesidad de predicar el evangelio, decimos “hay tantos borrachos, ladrones, adúlteros, drogadictos o prostitutas” que necesitan el evangelio”, pero rara vez nos detenemos a pensar que hay mucho más personas “buenas y justas” que están transitando por una senda ancha y espaciosa que parece derecha, pero que su fin es camino de muerte.

Pr Sergio Aquino

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