Cristo viene

publicado en: Sergio Aquino | 0

«Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará” Hebreos 10:37.
Ya no hay lugar a dudas, el Señor viene, ya el día se ve clarear, quien tiene al Espíritu Santo sabe que esto es real, hay una sensación clara en el ambiente que vivimos, la propia atmósfera social y espiritual delata un acontecimiento sin precedentes como es el día del Señor, se puede oír cada vez con más claridad y fuerza las palabras del Señor… El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Apocalipsis 22:11-12

Da pena ver aún tantas personas perdidas, desprovistas de salvación que van camino al infierno, da pena ver tantos creyentes indolentes ante la necesidad de anunciar a los perdidos el evangelio de Cristo. Da pena ver tantas falsas iglesias y falsos cristianos. Da pena saber que al sonar la final trompeta, el mundo quedara en el caos de los días de la gran tribulación, tantos familiares nuestros, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, tantas almas que serán devorados por la ira de Dios y que serán atormentados en el lago de fuego por la eternidad.

Es cierto que en Cristo y por su gracia, aguardamos el día de nuestra redención, y basados en la promesa de un Dios que no miente, estamos seguros de ser librados de tan grande desgracia mundial. Pero mientras aguardamos nuestra partida al hogar preparado por Él Señor, no podemos ser indolentes para con nuestros semejantes… salgamos a llamarlos al arrepentimiento, gritemosles si fuese necesario que el infierno es real y es el sitio que les está reservado por la eternidad, si siguen en sus idolatrías, sus pasiones mundanas, sus disoluciones y su falsa religiosidad. Ya no es tiempo para dar vueltas y vueltas, es urgente!!!

Procuremos salvar a cuantos podamos con el evangelio de Cristo… deje de bostezar, despavilece, deje sus pasiones temporales, alistese, levanta esa rodilla paralizada, haz sendas derechas y camine hacia Dios, Él no te necesita, tú le necesitas a Él, es ante su presencia que haz de comparecer en cualquier momento y no querrá escuchar estas palabras… Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 25:26-30.

Amados, no estamos de fiesta aún. La fiesta llegará cuando estemos con nuestro Señor allá en la gloria. Por lo tanto, tomemos toda la armadura de Dios y fortalezcámonos en el poder de SU FUERZA. Convenzámonos de que somos soldados de Jesucristo y de que debemos sufrir penalidades. Pongamos en servidumbre nuestro cuerpo, no pegando al aire, sino que a sí mismos y levantemos nuestras cabezas y nuestra frente porque nuestra redención se aproxima.
¡Cristo Viene! Amén, sí, Ven Señor Jesús.

Pr Sergio Aquino

Compartir en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *